Linares, mayo de 2010

Estimados Matrimonios

El día miércoles recién pasado la Mater nos entregó un regalo maravilloso. A través de una acogedora ceremonia nos encargó estar a la cabeza de la Rama de Matrimonios de nuestra Familia de Linares.

Desde que ingresamos al Movimiento hace algo más de tres años y, especialmente, desde que hicimos nuestra Alianza de Amor con María, hemos ido sintiendo su presencia cálida y acogedora. Lentamente nos fuimos soltando y nos dejamos llevar y guiar por Ella. Esto nos ha permitido crecer de manera individual, matrimonial y familiar. Schoenstatt nos ha permitido ver el mundo con otros ojos, nos ha mostrado las señales que la Mater deja en el camino, nos ha permitido sentir que somos capaces de descolgarnos, aunque sea por algunos momentos, de la inercia que lleva el mundo para pensar en Ella, hablar de Ella, sentir como Ella.

Al mismo tiempo,  gracias a nuestras reuniones grupales, nuestros guías, jefes de rama y asesores, hemos ido adquiriendo una admiración cada vez más profunda por nuestro Padre Fundador. Estamos convencidos de la validez de su pedagogía y de la necesidad que tienen estos tiempos de ella. El sentido de misión ha ido llenando nuestros corazones y dando claridad a los caminos que tenemos que seguir en el futuro como Movimiento. Hoy, que ya es oficial el ENCARGO que Ella nos ha hecho, sentimos un deseo profundo de hacer mil cosas, pero, al mismo tiempo, sabemos que nuestras fuerzas por sí solas no serían capaces de mover ni el más mínimo proyecto. No se trata de incapacidad, falta de experiencia o de recursos (aunque puedan ser estos factores importantes), sino que, en lo más profundo y esencial, se trata de que cada una de las actividades que desarrollemos debe ser desarrollada primeramente por el corazón de los participantes. Debe nacer de ahí, auténticamente y con un sentido claro de amor a María, al Padre Kentenich y a la Obra. Si somos capaces de conseguir eso, todo lo demás se dará por añadidura.

Y así debe ser, porque los desafíos para este año no son menores.

Comenzamos el año con un terremoto que dañó seriamente nuestra Ermita. ¡Necesitamos reconstruirla cuanto antes! Y de paso reconstruir nuestro COMPROMISO con la Mater  y la Alianza que sellamos con Ella, y atraer a los matrimonios nuevos a unirse camino al Santuario.  ¡Necesitamos poner nuestro Terruño al servicio de la comunidad!! Que alegría ver a la gente del sector participando en las actividades o, sencillamente, ¡deteniéndose unos minutos a rezar!! Que regalo más grande poder llevar almas dispuestas a nuestra querida Mater!! Nosotros sólo ponemos algunos ladrillos y todo nuestro amor, Ella obra milagros y se abre a la comunidad. Pero para eso, tenemos que tener nuestra casa linda y en orden.

Un segundo desafío es crecer, tenemos que ser más. Para ello continuaremos con los encuentros para matrimonios interesados en formar parte de la Rama, con los que daremos a conocer nuestro carisma y pedagogía. Pero el sentido no es crecer por crecer, sino primeramente destinar nuestros esfuerzos en regalar a más familias todo lo maravilloso que nos ha entregado el Movimiento. De esta manera es necesario irradiar Schoenstatt en todo momento para que sea fecundo en la captación de nuevos miembros.

Pero no solo necesitamos crecer en personas, también necesitamos crecer en espiritualidad, y el ejercicio de la oración se hace fundamental. Este es nuestro tercer desafío, que busca lograr una profunda vinculación con la Santísima Virgen, con nuestro Padre Fundador y su Obra. Como punto de partida, a fines del presente mes, en la primera visita del Padre Felipe, realizaremos un retiro espiritual que esperamos cuente con la participación de toda la Rama. Luego, durante el año, se llevará a cabo el taller “Santuario Hogar”, destinado a todos aquellos matrimonios que quieran tener a la Mater presente en medio de sus hogares y familias.

Finalmente, nuestro Movimiento está llamado a ser el CORAZON de la Iglesia. Schoenstatt debe ser PARA la Iglesia, por lo que nuestro último y gran desafío para este año es buscar esa conexión con algún apostolado concreto de nuestra Rama.  En este sentido, de un tiempo a esta parte hemos ido notando el gran cariño que el Padre Juan Pinto (Párroco del Sector de nuestra Ermita) ha puesto en Nuestro Movimiento. Su compromiso con nosotros y su participación cada vez más activa y enérgica en nuestras actividades es, a todas luces, un llamado de nuestra querida Mater para acercarnos a su parroquia María Peregrina.

Estimada familia, estos serán entonces los cuatro pilares de este año, RECONSTRUIR NUESTRA ERMITA, CRECER EN MATRIMONIOS NUEVOS, CRECER EN ESPIRITUALIDAD Y COOPERAR CON EL PADRE JUAN PINTO EN BUSQUEDA DE UN APOSTOLADO DE RAMA.

La invitación es a hacer nuestra la FIDELIDAD que dejaran como legado la Coca y el Moncho, nosotros los Schoenstattianos no estamos llamados a ser hombres masa, que se mueven de acuerdo a las tendencias de la sociedad, no estamos llamados a ser hombres pasivos, ni mucho menos mecanicistas. Al contrario, estamos llamados a ser  “hombres creadores de historia, forjadores de historia”. Estamos llamados a ser hombres nuevos. Estamos llamados a crecer en personas y en unidad de corazones, queremos que Schoenstatt se nos note, que no se nos olvide que somos diferentes, necesitamos que Schoenstatt nos brote en todo momento de la vida diaria.

El gran llamado es a desplegar nuestras ALIANZAS, renovarlas en la intimidad de nuestros Hogares, vivirlas como la vivió el padre Kentenich y decir todos juntos ¡MATER, AQUÍ ESTAMOS!!

Nos ponemos a su disposición y contamos con ustedes

Ximena Iturrieta V. y Rodrigo Julio D.

Jefes de Rama Matrimonios

Schoenstatt Linares

Anuncios