Ayer hemos despedido a Guillermo Arenas, esposo de Marina Concha, y con ello Marina nos ha hecho testigos de su inquebrantable fe en la Divina Providencia, encarnando (como lo recalcara ella de su esposo) con dignidad y desde la humildad cada tarea y prueba que Dios y la “Matersita” les encomendaran.

Gracias a Dios y la Mater por la vida de don Yemo. Gracias Marina por tu testimonio de vida.

Un abrazo fraternal…

RAMA DE FAMILIAS

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